Y es que no hay nada mejor que entrar en casa y transportarte por unos segundos a la Tierra Media. Todo empezó por encontrarnos en casa con un espejo gigante y no saber que hacer para que no se vea tan sosa la entrada al piso. Y mi mujer y yo estábamos viendo que hacer con él y le dije “¿Y si ponemos la puerta de Moria?” Se le iluminó la mirada y dijo que si, que era una buena opción. Como por suerte en nuestro trabajo disponemos de todo lo necesario para hacer las máscaras para la puerta en vinilo, uséase una máquina de corte de vinilo, mi señora se puso manos a la obra y empezó a buscar y redibujar las puertas para poder cortarlas y usarlas. Y como no podía ser de otra forma esto viene de esas casualidades que ocurren a veces. Forramos una habitación de madera para instalar allí nuestro taller y a la hora de barnizarlo, algunas gotillas de ese barniz cayeron en un cristal de la ventana y el resultado parecía como un grabado al ácido. Desde que MJ vió eso, hace ya como 4 ó 5 meses ya le estaba dando vueltas a la cabeza para ver como sacarle rendimiento a ese descubrimiento y de ahí vino toda la historia del espejo y las puertas de Moria. Al principio creiamos que no quedaría bien, pero una vez terminada ha merecido la pena y mucho. Aqui os dejo una foto a ver que os parece.
Las Puertas de Moria en un espejo.
29 junio 2011 por miguepozo
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