Ayer tuve el placer de ver la mejor película de la historia de la unión Pixar-Disney. Desde el corto que emitieron delante de la película hasta el término de los créditos, disfruté como hacía mucho tiempo que no lo hacía con una película. Y es que es una película de esas que hay que ver, es increible como han hecho que el personaje, un robot (parecido a Johny 5 de “Cortocircuito”, pero muchísimo mas simpático en apariencia) con tan poco sea tan expresivo, con sólo sus ojos, parecidos a unos binoculares, hace que sepamos todos sus sentimientos. Estos señores de Pixar (y Disney) han hecho un personaje que a más de uno le gustaría tener en casa.
Wall-E no es más que un robot de limpieza que a alguién se le olvidó desconectar y estuvo 700 años realizando su misión, limpiar la superficie de la Tierra, más exactamente New York. Se trata de un tipo de lo más curioso con las cosas que encuentra, hasta que un día conoce a Eva, otro robot que llega del espacio exterior, del cual se enamora. Ahí es donde empieza la verdadera aventura de Wall-E llena de toques divertidos, dramáticos y aventureros. Desde luego es una película que lo tiene todo y en mi opinión es la mejor película de Disney-Pixar de la historia y ya van unas cuantas. Creo que la próxima película de animación de Pixar lo va a tener mas que difícil para superar la mejor película de este tipo de animación.
Con lo cual os recomiendo que vayais a verla porque vais a disfrutar de una película increible, llena de ternura, de momentos divertidísimos, de poquísimo diálogo (40 min. aproximadamente sin palabras, aunque tampoco son importantes) y de la que los más pequeños saldrán entusiasmados. Una película, en definitiva, que no hay que perderse.

¿Los más pequeños? ¿Por qué los más pequeños? Yo salí entusiasmada a mis 30 años…