Hoy ha comenzado la considerada mayor carrera por etapas en el mundo del ciclismo, el tour. y ha comenzado con un final etapa impresionante protagonizado por un español, Alejandro Valverde. Así se nos presenta la edición de este año, con una primera etapa en línea tras mucho tiempo de tener etapas prólogo con microcontrarreloj. Para mí tenemos un tour muy bonito por delante y con muchos de los nuestros con posibilidades para vestir de amarillo en París dentro de 20 días.
Como ya he dicho antes, la etapa de hoy ha sido una etapa en línea de 197,5 km. entre Brest y Plumelec. Ha habido una escapada de ocho corredores que se quedaron finalmente en dos, el francés Jegou y el español del Saunier-Duval David de la Fuente, que, como era previsible, fueron neutralizados por el pelotón a apenas 7 km. de meta. A partir de ahí, la carrera fue controlada por los equipos de los sprinters. Otra de las incidencias han sido varias caidas en el pelotón, la más importante fue la del colombiano Soler, que le costó llegar a la cola del pelotón y que provocó un corte importante en el pelotón. En los últimos cinco kilómetros se empezó a tensar la carrera y a falta de los últimos 2 kilómetros, cuando empezó a picar la carretera hacia arriba, con una pendiente media del 6,2%, empezaron los ataques, todos querían estar bien colocados para el hipotético sprint, pero empezaron los ataques por parte de los corredores, el primero de Schumacher que tras momentos de duda en el pelotón, fue rápidamente neutralizado. Después vino el ataque de Kim Kirchen, el cual parecía casi definitivo, pero un espléndido Alejandro Valverde a falta de unos 800 metros, lanzó un ataque brutal gracias al cual remontó los 100 m. de distancia mas o menos que le llevaba Kirchen y encima les sacó un segundo a todos sus perseguidores.
Así pues se nos presenta un tour atractivo al menos para los que nos gusta esto del ciclismo, la pena es que el último ganador no pueda estar en esta edición, pero ya sabemos como son los franceses cuando se trata de corredores españoles. En fín, de momento se tienen que aguantar con que el último que se vistió en 2007 de amarillo fuera español y que el primero de 2008 también lo sea. Esperemos disfrutar con los nuestros porque pueden dar muchísima guerra.

